Caminando sin rumbo me encontraba, perdida entre la multitud, la gente pasaba y me atropellaba, y a mi no me importaba. Solo pensando en caminar y caminar para algún sitio llegar, un lugar que habñia sido destinado y predecido desde el momento en que nací. Mucho cuestioné y mi cabeza estaba a mil todo el tiempo, siempre quise encontrar un lugar tranquilo donde poder estar, donde sea yo y nada más que yo.
Era un día de verano y recuerdo que hacía mucho calor en la ciudad, necesitaba tomar aire fresco, necesitaba relajarme, necesitaba alejarme del calor que penetraba todo mi cuerpo y no le daba tiempo de respirar. Fue en ese momento en que comenzaría mi viaje por el mundo, quería concer muchos lugares sola, sin nadie más que yo, para aprender otras culturas, para aprender cosas que quizás jamás lograría hacer si me hubiese quedado en mi ciudad natal Tunin, ubicada al norte de Valle Verde, donde todo era una gran comunidad, eran todos como hermanos no existía vida privada y eso me sofocaba, no podía ser yo, era una ciudad pequeña pero de mentalidad antigua.
Cuando cumplí los 18 años tomé la decisión de emprender mi viaje, de comenzar desde cero a través de mis propios medios...
martes, 11 de mayo de 2010
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Pronto seguiré la historia...
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